viernes, 14 de noviembre de 2014

EL ARTE DE VIVIR CONSCIENTEMENTE: VIDA COTIDIANA Y AUTOCONCIENCIA



La conciencia es la mejor herramienta de que disponemos para adaptarnos con éxito a la realidad. Cuanto más conscientes seamos en una situación determinada, mayores serán nuestras probabilidades de percepción, nuestras opciones, el incremento de nuestro poder y quizás, incluso, nuestras expectativas vitales. Así pues, vivir conscientemente significa buscar el conocimiento que subyace en todos nuestros objetivos, valores, acciones e intenciones: vivir coherentemente con lo que vemos y sabemos. Una costumbre que, si se practica con regularidad, puede conducirnos a plantearnos ciertas preguntas en los principales ámbitos de nuestra vida: áEn el trabajo: ¿qué significa trabajar conscientemente? áEn el terreno amoroso: ¿qué significa amar conscientemente? áEn la educación de los hijos: ¿qué significa educar conscientemente? áEn el desarrollo personal: ¿qué significa participar conscientemente en el proceso de nuestra evolución personal? La práctica de vivir conscientemente, en fin, nos invita a reflexionar sobre las creencias que atañen a nuestra cotidianeidad, a nuestra moral y a nuestra existencia en la era de la información: un manual indispensable para nuestra supervivencia básica

lunes, 3 de noviembre de 2014

Algo grande vendra con letra jose luis reyes

Como El seré. Nº 1 Escuela Bíblica de Vacaciones 2012 José El Soñador Real

El entrenamiento de un héroe - Mario Alonso Puig


A todos nos ha pasado. Seguro que alguna vez en tu vida te has sentido arrastrado por una especie de impulso incontrolable que te ha hecho “perder los nervios” y decir o hacer cosas de las que al cabo de un tiempo y ya en frío te has lamentado. La neurociencia denomina a este proceso “secuestro amigdala” y tiene su explicación científica.
La amígdala es uno de los centros emocionales de nuestro cerebro. Es el radar que detecta los peligros y el punto desencadenante de emociones como la angustia, la ira, el miedo, el impulso. Está diseñada como un instrumento de supervivencia y cuando ésta detecta una amenaza, en cuestión de décimas de segundo es capaz de tomar el mando del resto del cerebro. Al tomar el control de la situación los circuitos de la amígdala, otras partes del cerebro dejan de funcionar con normalidad.
De ahí que cuando estamos en pleno secuestro amigdala dejemos de pensar con claridad, no podamos apenas concentrarnos en lo que estamos haciendo, seamos incapaces de aprender nada nuevo  y puede que hasta se nos olviden datos o información muy básica. En definitiva, perdemos eficiencia para convertirnos en marionetas de nuestras emociones, recurrimos entonces a los hábitos y conductas inconscientes de siempre y ya no hay cabida para la innovación ni para la flexibilidad.
Muchos de nosotros, ante las condiciones actuales de inseguridad  e inestabilidad de nuestro entorno, funcionamos a diario, nos comunicamos y operamos desde un estado que equivaldría a un secuestro amigdala, leve pero crónico.
¿Qué podemos hacer en caso de secuestro para no dejamos arrastrar y volver a tomar las riendas?
1. El primer paso es el más importante y consiste en detectar que acabamos de ser secuestrados. Tu cuerpo te lo hará saber si le escuchas. Pon tu atención en las sensaciones en tu cuerpo -quizás sientas crispación en las manos, presión en la frente, angustia en el estómago, tensión en las aletas de tu nariz- Cuanto antes detectes el “secuestro” más fácil te será actuar para salir de él.
2. Una vez detectado, recuérdate a ti mismo que la amígdala se equivoca con mucha frecuencia, pues solo es capaz de recoger una pequeña fracción de las señales que el cerebro recoge del exterior. Es decir, puede que ésta haya interpretado que existe un  peligro cuando no lo hay. Y dado que vivimos en un mundo donde la mayoría de las “amenazas” son simbólicas y no físicas, los errores de la amígdala son muy frecuentes. Cuestiónate entonces si de verdad tu jefe te quiere despedir, si ese compañero realmente quiere que fracases, o si tu pareja te está ocultando la verdad (por poner solo algunos ejemplos). ¿Qué evidencias tienes? Al terminar este paso, ya habrás notado que tu angustia o tu miedo han perdido algo de intensidad.
3. Por último, recurre durante unos minutos a alguna técnica de relajación corporal que conozcas o haz una pequeña meditación. Tu cuerpo se relajará y tu amígdala interpretará que ya no hay peligro y dejará el mando del cerebro a otros circuitos más productivos.
Quizás no lo consigas a la primera; ten paciencia y sé compasivo contigo mismo. Sé constante y, sobre todo, practica, practica y practica. Quien persiste, lo consigue.


                            

Los enemigos de nuestra Creatividad

Jürgen Klaric nos explica en qué consiste "Estamos ciegos" en el Neuroma...

APRENDER ES MUY FÁCIL, DESAPRENDER ES MUY DIFÍCIL. “La gente no sabe lo que quiere hasta que se lo muestras” (Steve Jobs). “Resistirse al cambio es la norma, no la excepción” (Guy Kawasaki). Y eso que “jamás habíamos tenido un consumidor más inteligente y complejo que el consumidor de hoy”. Es decir, “hoy la fiera es más veloz e inteligente, pero seguimos cazando con lanzas antiguas e ineficaces”.
Neuromarketing: “La emoción le gana a la razón, el instinto le gana a ambos”. “Hoy debemos mercadear menos para las emociones y más para el instinto”. “El reptil siempre gana” (Dr. Rapaille Clouthier, antropólogo y psicólogo). ¿Qué debemos vender? Alegría (como Abercrombie & Fitch, como Axe). Se trata deInsights: “En los 80 hablábamos un idioma funcional y servía, en el 2000 hablábamos de emociones y también servía. Hoy si no trabajas con mensajes subconscientes instintivos simbólicos, es muy difícil lograr la atención del consumidor”.


                         



10 principios básicos para interpretar de forma efectiva, diferente y productiva la mente del consumidor:
1.    La Humildad (“Di: ¡No sé nada!”).
2.    Objetivo: Entiende la problemática y ten un objetivo claro.
3.    Investiga bajo un modelo científico: más del 85% del proceso de decisión es subconsciente.
4.    Genera hipótesis (lógicas, emocionales y simbólicas).
5.    Genera preguntas (ligadas a “¿qué sientes?”).
6.    Utiliza el “laddering” (preguntas y contrapreguntas, a alta velocidad).
7.    Trata de leer entre líneas (interpreta lo que la gente dice, “pero no dice”). “La mentira es un amortiguador social”.  “Las personas se preocupan más por construir una respuesta inteligente y que los haga quedar bien socialmente que por responder”.
8.     Discrimina la información bajo principios neurobiológicos (el 80% es naturaleza, el 20% es cultura) para descubrir las improntas (el “top 10” de los motivadores reptilianos son Reconocimiento; Placer y satisfacción; Control y orden; Pertenencia y aceptación social; Protección y seguridad; Autonomía y libertad; Exploración y descubrimiento; Familia, herencia y resguardo; Trascendencia y supervivencia del gen; Poder y dominación).
9.    Depura y jerarquiza los insights: lo atractivo + lo relevante = trascendente; ni atractivo ni relevante = invisible; atractivo pero no relevante = lejano; relevante pero no atractivo = incomprensible.
10.Sintetiza, codifica e implementa. Código cultural + código biológico  = código simbólico. Es el valor simbólico del oro, del fútbol, del anillo de compromiso, del agua, de los ordenadores personales, del automóvil.

Libro importante. Imagino que pronto Ed. Planeta lo publicará en España.

Te recomiendo el programa dePensamiento positivo, que dirige Sergio Fernández, del próximo sábado 22 en ABC Punto Radio de 12 a 13 h. Trata de LA ILUSIÓN. En él, María Jesús Álava, una de las mejores psicólogas de nuestro país (autora de La inutilidad del sufrimiento Recuperar la ilusión) y Fernando Botella, gran experto en gestión empresarial (autor de La fuerza de la ilusión, con Jorge Blass, y¡Atrévete!). En “la propuesta” (de películas sobre la ilusión), Juanma Roca (que ha escrito, entre otro, El líder que llevas dentro). Gracias a Mª Jesús, Fernando y Juanma, a Sergio y todo el equipo del programa (Cris Serrato, Mónica, Hada y compañía). Si puedes, no te lo pierdas. Vas a aprender un montón

domingo, 2 de noviembre de 2014

Libro “La empresa consciente” del autor Fredy Kofman.


La estructura del libro consta de 09 capítulos, a saber: Negocios con Conciencia, Responsabilidad Incondicional, Integridad Esencial, Humildad Ontológica, Comunicación Auténtica, Negociación Constructiva, Coordinación Impecable, Competencia Emocional y Entrar al Mercado con Vocación de Servicio. 


     El texto hace referencia a la empresa consciente, la cual se define como aquella que tiene conciencia del mundo interno y externo es decir que toma en consideración cuerpo, mente y espíritu en el individuo, la cultura y la naturaleza. Esto significa que para alcanzar el liderazgo integral en una empresa se requiere el uso de las herramientas que facilitan recorrer con destreza los ámbitos de la individualidad, la cultura y el planeta.



1er cap. se señala que vivir consciente significa estar en un estado de ser mentalmente activo, la habilidad de ver al mundo de otra manera. La conciencia es la capacidad de estar atentos al mundo interior y al mundo que nos rodea, lo cual permite la adaptación del ser humano. No sólo somos conscientes de nuestro ser, sino también de los otros. Una empresa consciente favorece el desarrollo de todos los entes involucrados. Incentiva a los empleados al mundo, de manera rigurosa, con un razonamiento ético acerca del rol que se desempeña. Los invita a observarse a sí mismos, para que descubran que significa vivir una vida plena y feliz.

     Se destacan siete cualidades para establecer la distinción entre empleados conscientes y empleados inconscientes. Los tres primeros son atributos de la personalidad; responsabilidad incondicional, integridad esencial y humildad ontológica. Las siguientes tres son habilidades interpersonales: comunicación auténtica, negociación constructiva y coordinación impecable. La séptima cualidad es la maestría emocional. Se considera que estas cualidades obedecen a un elemento de sentido común no de práctica común. 

     Las organizaciones cuentan con tres dimensiones: la impersonal, lo referido al trabajo, al ello; la interpersonal, que tiene que ver con las relaciones, al nosotros y la personal que involucra el Yo. 
     La arrogancia ontológica es la pretensión de una persona de que las cosas son tal como ella las percibe, que su verdad es la única verdad. La creencia de que sólo es válido su punto de vista y cualquier opinión diferente está equivocada. Para el arrogante ontológico, sus opiniones son la verdad. No distinguen entre la experiencia subjetiva y la realidad objetiva. Considera que su experiencia define la realidad. 
     2do.cap, se hace referencia a la responsabilidad, como la habilidad del ser humano para responder ante una situación determinada. Tener habilidad para responder no significa tener habilidad para ser exitoso. Nada garantiza que lo que se haga depare lo que se desea. Pero asegurará que, en tanto se esté vivo y consciente la respuesta ante cualquier circunstancia tenga por finalidad el logro de la felicidad. La responsabilidad confiere poder de decisión. Permite que nos concentremos en los aspectos de una situación sobre los cuales se puede influir. La responsabilidad no implica culpa. No somos responsables de nuestras circunstancias, sino de la manera de enfrentar esas circunstancias. La responsabilidad es fuente de poder e integridad: el poder de influir en su situación y la integridad de hacerlo de acuerdo con sus valores. 
     Igualmente, se establece una distinción clara entre la víctima y el protagonista. La víctima es la persona que sólo presta atención a los factores sobre los cuales no puede influir. Se ve a sí misma como alguien que sufre las consecuencias de circunstancias externas. El protagonista, por el contrario, presta atención a los factores sobre los cuales puede influir. Se ve a sí mismo como alguien que puede responder a las circunstancias externas. Su autoestima es producto de hacer las cosas de la mejor manera. En sus explicaciones se involucra a sí mismo, dado que comprende que ha contribuido sustancialmente a la creación del problema. Cuando las cosas salen mal, el protagonista trata de entender qué puede hacer para corregirlas. Elige las explicaciones que le confieren poder y lo ponen en control de la situación. Nadie es simplemente una víctima o un protagonista. La víctima y el protagonista son arquetipos que expresan dos tendencias básicas de los seres humanos: la actitud franca y la actitud defensiva. Cada una de ellas representa una visión diferente, por medio de la cual ofrecemos explicaciones para los numerosos acontecimientos de nuestra vida. Todos podemos desempeñar cualquiera de estos dos roles en momentos diferentes. Actuar como una víctima en una instancia en particular no impide actuar como un protagonista en circunstancias diferentes, y viceversa. 
     Nuestra conducta es la manifestación de nuestros valores en la acción. Nuestra integridad depende de que los valores que se manifiestan en la acción sean congruentes con nuestros valores esenciales. Cuando se manifiesta de esa manera, nos sentimos orgullosos. Por el contrario, cuando no es así, nos sentimos culpables. Podemos proclamar valores nobles, pero carecen de significado si no orientan nuestro comportamiento. 
     Cada resultado depende de nuestra capacidad para responder a los desafíos que enfrentamos. 
     3er, cap.
el autor reflexiona sobre la manera en que podemos mantener nuestra integridad cuando nos enfrentamos con factores que están más allá de nuestro control. "Tú eres responsable de tu vida" es una frase que puede actuar como un anzuelo con carnada. Es lo suficientemente cierta como para sonar atractiva y lo suficientemente imprecisa como para causar gran confusión. 
     Si adoptamos una actitud coherente con valores esenciales, alcanzaremos el estado de paz interior al que el autor denomina "el éxito más allá del éxito". La integridad esencial nos permite desarrollar fortaleza, paz y auto-confianza. 
     Nuestra conducta es la manifestación de nuestros valores en la acción. Nuestra integridad depende de que los valores que se manifiestan en la acción sean coherentes con nuestros valores esenciales. Cuando eso ocurre, nos sentimos orgullosos. Por el contrario, cuando no es así, nos sentimos culpables. Podemos proclamar valores nobles, pero carecen de significado si no orientan nuestra conducta. 
     La integridad es un principio guía mejor que el éxito, por dos motivos. Primero, la integridad implica excelencia, por lo cual estimula la plena dedicación a la misión que tenemos que cumplir: ganar, sin desperdicio de energía o concentración. Segundo, la integridad ofrece una interpretación más abarcadora que el éxito. Mientras que el éxito tiende a concentrarse en el subsistema local y en el corto plazo, la integridad se concentra en las consecuencias sistémicas de largo plazo. 
LA INTEGRIDAD ESENCIAL
Esta distinción entre resultado y proceso nos permite observar
nuestras acciones de una manera diferente. Como puede verse, toda
acción tiene dos propósitos. En primer lugar, actuamos para
orientarnos hacia un resultado deseado. Segundo, actuamos para
expresar nuestros valores.
En el capítulo anterior, dije que la acción es nuestra respuesta a un 
desafío externo. Utilizamos nuestras habilidades y recursos para crear
un futuro deseable. Podemos evaluar nuestros progresos analizando
el grado de alineamiento entre los resultados previstos y los
efectivamente alcanzados. Esta es la medida del éxito. En este
capítulo sugiero que existe un parámetro adicional para evaluar
nuestras acciones: también podemos observar cuál es el alineamiento
entre nuestra conducta y nuestros valores. Esta es la medida de la
integridad, o del éxito más allá del éxito. La mayoría de las personas
consideran que la integridad es un valor específico, semejante a la
honestidad, pero aquí yo la definiré como la adhesión a un código de
valores.
Nuestra conducta es la manifestación de nuestros valores en la
acción. Nuestra integridad depende de que los valores que se
manifiestan en la acción sean coherentes con nuestros valores
esenciales. Cuando eso ocurre, nos sentimos orgullosos. Por el
contrario, cuando no es así, nos sentimos culpables. Podemos
proclamar valores nobles, pero carecen de significado si no guían
nuestra conducta. Enron tenía un impresionante código de ética, al
igual que Tyco, WorldCom y muchas otras compañías involucradas en
escándalos corporativos. Esos códigos de ética, que proclamaban los
más elevados principios morales, no impidieron que los ejecutivos de
esas empresas actuaran de manera poco ética, contradiciendo los
principios enunciados. Como dice el refrán: “Lo que haces habla tan
alto que no puedo entender lo que dices”.
¿Usted desea ganar a cualquier precio? Antes de responder “sí”,
considere esta otra pregunta: ¿Qué haría si para ganar debe apelar a
una conducta poco ética? Tal vez esto lo haga dudar. En general,
todos reconocemos la existencia de una línea divisoria que separa el
bien del mal. Una línea que no debemos cruzar. Sin embargo, en
medio de la acción a menudo nos olvidamos de ella. En momentos de
impulsividad inconsciente solemos traicionarnos. La preocupación
suprema por el éxito oculta cualquier escrúpulo acerca de la
integridad. En esos momentos, nos enfrentamos exclusivamente a
una cuestión de prioridades: poner la integridad en primer lugar y
subordinar a ella él éxito, o por el contrario, dejar la integridad en
segundo plano y sostener el éxito a cualquier precio.
Cuando actuamos con integridad, logramos el éxito más allá del
éxito. La buena nueva es saber que podemos garantizar el éxito más
allá del éxito incluso en un mundo donde el éxito está fuera de nuestro
control, que siempre podemos decidir actuar con integridad, porque
poseemos el control de nuestra propia conducta. Sin importar qué
hagan los demás, como decía Gandhi, “[debemos] convertirnos en el
cambio que aspiramos a ver en el mundo”. La integridad nos otorga el
poder incondicional de expresar nuestras cualidades más admirables
y sentirnos orgullosos de nosotros mismos. También nos ofrece la red
de seguridad que constituyen la paz y la dignidad cuando las cosas no
funcionan como esperábamos.
Consideremos este relato acerca de Bernardo, un gerente de planta
de la industria automotriz. Bernardo y su equipo querían mejorar la
calidad de una línea de montaje de camiones. Después de analizar el
proceso de producción, identificaron el problema: algunas máquinas
no funcionaban de acuerdo con las especificaciones. Por lo tanto, el
equipo ajustó las máquinas. ¿Produjo esto un aumento en la calidad?
Desafortunadamente, no. La mejora en el proceso reveló que los
defectos se originaban en otra planta de producción. Bernardo se
dirigió con esos datos al gerente de la otra planta pero este lo
rechazó: él no tenía autoridad para imponer su voluntad a un colega.
A pesar del esfuerzo de Bernardo y su equipo, la calidad de los
camiones se mantuvo por debajo de la esperada.
Desde el nivel de los resultados, Bernardo y su equipo fracasaron.
No lograron la mejora de calidad que deseaban. Desde el nivel del
proceso, la historia es diferente. Se desilusionaron, pero también se
sintieron orgullosos. Los miembros del equipo trabajaron
esforzadamente para enfrentar el problema y actuaron según sus
valores. Dieron lo mejor de sí. Esta satisfacción les permitió aceptar el
(momentáneo) fracaso sin abatirse. En poco tiempo, comenzaron a
explorar modos alternativos de encarar el problema de la calidad.
Bernardo y su equipo continuaron buscando el éxito más allá del éxito.
Cuando cuento esta historia en mis seminarios siempre me
preguntan si Bernardo y su equipo lograron finalmente encontrar la
solución. Sin embargo, más importante es que nos preguntemos si
actuar con integridad esencial para lograr el éxito más allá del éxito
aumenta nuestra capacidad para lograr el éxito en términos
convencionales. La respuesta depende del período de tiempo que
consideremos. En el corto plazo, no necesariamente. En el largo
plazo, absolutamente sí. El respeto a los valores esenciales impone
restricciones a nuestra conducta, que no afectan a quienes hacen
caso omiso de esos valores. Por lo tanto, las personas sin escrúpulos
parecen gozar de mayor libertad que las personas con escrúpulos. Si
se permiten “ganar” violando las normas que otros se sienten
obligados a respetar, es más probable que sean ellos quienes ganen.
Durante un partido de fútbol entre la Argentina e Inglaterra, el
famoso Diego Maradona hizo un gol de manera ilícita. Impulsó la
pelota hacia el arco con la mano, pero el árbitro creyó que la había
tocado con la cabeza y consideró válido el gol. Los ingleses estaban
furiosos. Los argentinos, doblemente alborozados. Que la infracción
no hubiera sido descubierta hacía que el gol fuera mucho más
admirado. Al finalizar el partido, Maradona se jactó de que no fue su
mano sino “la mano de Dios” la que había impulsado la pelota. Yo me
sentí avergonzado. Al día siguiente comenté mi decepción con un
amigo argentino.
—¿Qué crees que debería haber hecho Maradona? —me preguntó
desafiante.
—En mi opinión, debería haberle dicho al árbitro que el gol no era
válido —le respondí.
—Pero eso habría perjudicado a la Argentina.
Di por sentado que no se refería al país sino al equipo, pero los
aficionados al fútbol, y los nacionalistas militantes, a menudo
confunden ambas cosas.
—Si, eso podía incidir en las posibilidades de ganar el partido, pero
la reputación de la Argentina resulta mucho más perjudicada por la
falta de integridad de su equipo, y por la manera en que los
aficionados la celebran.
De acuerdo con la lógica, no se pueden lograr grandes resultados si
las opciones son limitadas. Sin embargo, los seres humanos no son
computadoras y a veces más opciones significan peores resultados.
Si usted es un fumador que trata de abandonar ese hábito, es
aconsejable que no haya cigarrillos a su disposición. Si está
navegando y las sirenas lo hipnotizan con su canto será mejor que se
ate al mástil. Del mismo modo, si desea obtener un éxito sostenible
será mejor que se abstenga de poner en práctica estrategias poco
éticas. En el largo plazo, la búsqueda virtuosa de la excelencia depara
un éxito real que supera a la búsqueda desenfrenada del éxito
material.
Imagine que Maradona era un CEO que utilizaba artilugios de
contaduría para aumentar las ganancias anunciadas. Imagine incluso
que el engaño pasaba inadvertido y lograba aumentar el valor de
mercado de su compañía. Suponga que nunca lo descubrieron y que
él se vanagloriaba de ello ante su equipo administrativo. Con su
conducta, ¿qué mensajes les transmitía?: “La honestidad es para los
tontos. Para triunfar en esta organización tienes que hacer lo que sea
necesario. Puedes mentir, estafar, y robar, en tanto no seas
descubierto”. Seguramente, son pocas las probabilidades de que una
compañía con una cultura tan corrupta sea exitosa en el largo plazo.
Más aún, el éxito, en última instancia, es aquello que los sabios han
denominado una “buena vida”. Esa clase de vida siempre ha estado
asociada con la integridad espiritual, no con el éxito material. Una de
las principales enseñanzas de Sócrates, por ejemplo, es que un
hombre que conserva su integridad nunca resultará perjudicado en el
largo plazo. Las incertidumbres de este mundo son tales que
cualquier persona puede ser privada de sus posesiones y encarcelada
injustamente, puede quedar inválida a causa de un accidente o una
enfermedad. Esos hechos fortuitos son parte de una existencia fugaz,
que pronto terminará. Pero como decía Sócrates, si nuestra alma
permanece impoluta, nuestros infortunios nos parecerán
relativamente triviales. La verdadera catástrofe personal consiste en
la corrupción del alma. Por ese motivo, él sostenía que una persona
resulta mucho menos dañada al sufrir una injusticia que al cometerla.
  



Neuromarketing Jurgen Klaric Mexico

Esta es una conferencia excepcional que todo apasionado por la publicidad, los negocios y el marketing debe conocer.
Se trata de Jurgen Klaric un experto en la ciencia del neuromarketing que se dedica a descifrar cómo piensan realmente las personas, qué los motiva, qué los hace decidirse por un producto o una marca en específico, lo cual es un misterio en sí, para las mismas personas y se profundiza en el entendimiento de la mente humana desde diferentes disciplinas y conceptos de las neurociencias, la biología, la antropología y la psicología, deteniéndose y explicando a fondo el significado y aplicación actual del Neuromarketing como herramienta clave para descifrar la mente del consumidor. También se aborda el marketing de género, ofreciendo tips claves para el entendimiento de las diferencias entre hombres y mujeres.
Conferencia Jurgen Klaric experto neurociencia del neuromarketing
Realmente los consumidores estamos ciegos e incluso ni sabemos por qué compramos o por qué decimos una cosa y al final del día, terminamos haciendo otra, ¿es contradictorio no es cierto? Pero somos así, así de complicados en la toma de decisiones y hoy mucho más con la saturada oferta a la que nos encontramos en cualquier lugar.








                                

Vendele a la mente, no a la gente"





Definitivamente el ser humano es muy irracional para el proceso de compra, el 85% de nuestras decisiones son inconscientes inclusive hasta escoger “pareja” también es un acto irracional. Hoy en día las ventas están radicadas en vender“emociones” experiencias así, el comprador tendrá razones de peso para justificar su compra.
7 Tips de Neuroventas para Venderle efectivamente a los Hombres:
  1. Al Hombre Véndele Placer: ofrezca a los hombres productos que le den placer, status y alegría, esto hará más fácil el proceso de venta con ellos.
  2. Despierte en el hombre Atencion, Emoción y Recordación; esto ayudara a tomar su decisión de compra.
  3. Use los 5 sentidos para venderle al Hombre: el hombre compra usabilidad, practicidad; necesita tocar, oler y probar.
  4. Los hombres son Visuales y Táctiles: necesitan estar cómodos para comprar.  EL hombre no compra estética y belleza compran Comodidad.
  5. Un hombre lo dominan en el hogar con: Comida, Sexo y dominación
  6. Al Hombre háblale 3 veces menos que si le estuviera vendiendo a una mujer. El hombre usa la mitad de las palabras en un da, que utiliza una mujer.
  7. Al hombre hágalo sentir “Líder” de la manada: ofrezca productos para “proveer”, que le permita sentirse que él ofrece “protección” y puede sostener una familia y una mujer para su supervivencia.
Al hombre se le debe vender totalmente diferente que a la mujer, el hombre busca practicidad, usabilidad y productos que lo hagan sentir inteligente, servicios que hagan despertar el cerebro “reptil” todo aquello que le de supervivencia, dominación y placer.
“Hoy hay que vender, sin vender”. Lleve a sus clientes a ambientes diferente a los procesos de venta tradicional.
 “Véndale a la Mente, NO a la gente”. Jurgen Klaric


                      






























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DIRECTO EN 90 DIAS. Para Costructores Unicamente

EL VENDEDOR MAS GRANDE DEL MUNDO, Og Mandino AudioLibro Completo



los diez pergaminos que son el centro de este libro.

1.- Me formaré buenos hábitos y seré el esclavo de esos hábitos.

Es uno de los principios básicos para lograr las empresas que nos proponemos, somos esclavos de los hábitos que nos formamos, y estos deben ser, por lo tanto, buenos hábitos.

¿ Cómo se forma un hábito? La respuesta es muy sencilla, con la repetición. Cómo dice Og Mandino en su libro: "…porque cuando un acto se hace fácil mediante la repetición constante se convierte en un placer realizarlo, y si es un placer realizarlo corresponde a la naturaleza del hombre el realizarlo con frecuencia."

2.- Saludaré este día con amor en mi corazón.
Este pergamino se refiere a que el afecto que sentimos nuestros semejantes nos hace mejores vendedores, ellos descubren el afecto en nosotros, " Podrán contradecir mi razonamiento; podrán desconfiar de mis discursos; podrán desaprobar mi manera de vestir; podrán rechazar mi rostro; y hasta podrán sospechar de mis ofertas especiales; y sin embargo mi amor les derretirá el corazón, al igual que el sol cuyos rayos entibian la más fría arcilla".

3.- Persistiré hasta alcanzar el éxito.

Es la perseverancia el componente más importante de conseguir nuestras metas, ni el talento, ni la suerte, ni las relaciones por si solas pueden ayudarnos sin perseverancia.


4.- Soy el milagro más grande de la naturaleza.


Si hay algo que debemos explotar es que somos criaturas únicas en la naturaleza, nunca ha nacido nadie exactamente igual a nosotros, nuestra manera de hablar, caminar y de vender es única, y debemos conservar esta singularidad. Como dijo el sabio Ralph Waldo Emerson:

"La imitación es un suicidio, la envidia es ignorancia…"

5.- Viviré este día como si fuese el último día de mi vida.

Si vivimos este día como si fuera el último de nuestras vidas, no debemos perder ni un minuto en lamentaciones sobre cosas que no podemos modificar, sobre errores que hemos cometido y que pertenecen al pasado. Nuestro último día debe ser nuestro mejor día de ventas, realizar más visitas que nunca, vender más que nunca, ganar más oro que nunca.

6.- Hoy seré el dueño de mis emociones.

Debemos recordar que podemos controlar nuestras emociones, que nuestras acciones deben controlar nuestros sentimientos y no al contrario.

" Si me siento deprimido cantaré.

si me siento triste reiré.

si me siento inferior vestiré ropas nuevas.

si me siento inseguro levantaré la voz.

si miedo me lanzaré adelante.

si siento pobreza pensaré en la riqueza futura.

si me siento incompetente recordaré éxitos del pasado.

si me siento insignificante recordaré mis metas."

7.- Me reiré del mundo.

El hombre es el único animal con la capacidad de encontrar el lado gracioso en todo lo que acontece, y debemos cultivar esta cualidad. ¿Pero cómo reír cuando todo a nuestro alrededor parece volverse en contra nuestra? Debemos entonces repetir estas tres palabras: Esto pasará también.

8.- Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento.

Hoy multiplicaré mi valor en un ciento por ciento. ¿Y cómo lograré esto? Debo fijar metas para el día, la semana, el mes, el año y mi vida. Nunca debemos preocuparnos por que nuestras metas sean demasiado elevadas, porque: " ¿No es mejor apuntar mi lanza a la luna y herir solamente a un águila que apuntar mi lanza al águila y pegarle solamente a una roca?"

9.- Procederé ahora mismo.

Ningún mapa, por bueno que sea, puede transportarnos ni a un centímetro de distancia. Es nuestra diligencia lo que nos conduce al éxito.

10.- Oraré pidiendo directivas y orientaciones.

No debemos orar pidiendo cosas, debemos orar pidiendo directivas para lograr estas cosas. Lo primero conduce a la pasividad, lo segundo a hacernos las preguntas que nos conducen a lograr el éxito

                         








La Magia de Pensar en Grande

El señor Triunfo y el señor Derrota.

la mente es una fabrica de pensamientos. Pero tiene dos jefes:el señor Triunfo y el señor Derrota.




El señor Triunfo fabrica pensamientos positivos: razones para convencerlo a usted de que su vida tiene por fin el obtener éxitos a montones. Y el señor Derrota fabrica pensamientos negativos.

Se especializó en decirle a usted las razones por las cuales todo le va a resultar mal. Triufo y Derrota son muy obedientes. Usted llama al señor Derrota y éste le dice: "Este es un dia malo, usted es de mala suerte, la gente tiene mala voluntad para con usted,etc. ... y como el señor Derrota es tremendamente eficaz, lo convencerá a base de pensamientos negativos de que usted fracasará, porque ya fracasó otras veces.. Que la gente dice de usted... que usted no sirve para ésto..


Pero si usted llama al señor Triunfo, él también empieza a prodicir pensamientos positivos: "Este es un dia estupendo. La salud anda bien. La gente tiene muy buena voluntad. ...etc.

Usted le dice: "Me encuentro en una situación difícil: señor Cajero de mis pensamientos: que me aconseja? y el señor Triunfo le dice: "Recuerde que otras veces ya triunfó...que la gente tiene confianza en usted...que hay muchos que hablan bien de sus buenas cualidades, etc.,etc.

Ahora bien: para qué llame usted al Cajero derrota si él sólo le tiene pensamientos tristes? La única Solucion acertada es despedir al señor derrota. Usted no lo necesita. El no le puede ayudar en nada.

Echelo a la calle. Y emplee al señor Triunfo. El le tiene toda una colección de pensamientos optimistas en su depósito de la mente. Utilece los consejos del señor Triunfo hora por hora y minuto por minuto. Esto le hará gran bien.